Parque Queulat

El Parque Nacional Queulat, en la Patagonia chilena, es un lugar que deja una impresión duradera. Situado en la región de Aysén, a lo largo de la Carretera Austral, combina bosques siempre verdes, ríos y cascadas con un clima lluvioso que mantiene el paisaje vivo y lleno de movimiento. Su mayor atractivo es el Ventisquero Colgante, un glaciar que cae desde la montaña formando una cascada de hielo y agua que parece de otro mundo.

Uno de los recorridos más recomendables es el Sendero al Ventisquero Colgante. La caminata dura aproximadamente 1 a 2 horas ida y vuelta, y el camino está bien señalizado, aunque puede estar húmedo o resbaladizo, por lo que se recomiendan botas de trekking. Al llegar al mirador, tendrás una vista directa al glaciar y al lago formado por el deshielo; si el día está despejado, es posible ver bloques de hielo desprendiéndose y escuchar el impacto al caer al agua. Para quienes quieran acercarse aún más, se ofrecen paseos en bote en la laguna, que permiten apreciar de cerca la magnitud de la pared de hielo y tomar fotografías únicas. Es recomendable llegar temprano en la mañana para evitar multitudes y aprovechar la mejor luz para las fotos.

Para los amantes de la naturaleza, dedicar tiempo a recorrer los bosques de Queulat es casi obligatorio. Los senderos como el Mirador de la Cascada ofrecen oportunidades de avistamiento de aves como el chucao o el huet-huet, y con algo de suerte se puede ver algún pudú moviéndose entre los matorrales. Llevar binoculares y caminar en silencio aumenta las posibilidades de observación.

Si viajas en auto o en van por la Carretera Austral, vale la pena detenerse en los miradores a lo largo del parque. Algunos ofrecen vistas panorámicas del Ventisquero Colgante y de los ríos que descienden desde los glaciares. Estas paradas son perfectas para fotografías o simplemente para disfrutar del silencio de la Patagonia.

En resumen, el Parque Nacional Queulat ofrece una experiencia auténtica de la Patagonia. Desde el Ventisquero Colgante hasta los bosques húmedos, cada rincón invita a la exploración y a disfrutar de la naturaleza, con la Carretera Austral como acceso a este paisaje único.